A
partir
de
los
años
20
y
30
comienzan
a
notarse
sus
efectos
en
la pedagogía
musical,
donde
surgen
pedagogos
como
Jacques
Dalcroze,
cuyo pensamiento
es
el
punto
de
partida
de
la
larga
serie
de
transformaciones
llevadas a cabo más
tarde por Willens,
Kodaly, Orff y otros.
Las
corrientes
pedagógicas-musicales
del
XX
parten
de
la
idea
de que
la
música forma
parte
de la
realidad
del
niño. Así
la
Educación
Musical puede ser
atendida
en
una
doble
vertiente:
Educación
para
la
música
y Educación
a
través
de
la
música.
A
partir
de
ésta
última
surge
la
integración de
la
Música en
la
escuela, para
que
esté al
alcance
de todos
y
no
de
unos
pocos.
Aquí
la
música
pierde
el
carácter
elitista
que
tenía
en
el siglo
XIX.
En
la
actualidad
siguen
apareciendo
métodos
que
aportan
nuevos
enfoques
a
partir
del
trabajo
directo
con
los
niños,
si
cambiar
los
principios básicos
generales.
A
continuación
vamos
a
analizar
dichos
métodos
y
observar
su
proyección en la educación musical escolar del siglo XX.
JACQUES DALCROZE (1865-1950)
Pionero
de
la
educación
musical,
experimentó
el
fenómeno
musical
mediante
la
experiencia
física
de
los
elementos
de
la
Música.
Mediante
la abstracción
de
dichos
elementos
analizó
la
expresión
musical
a
través
del movimiento
del cuerpo. Para Dalcroze,
comprender
la
música
significa
realizar
nuestro
propio ordenamiento
de
los sonidos.
Esta
comprensión
de
la
música
puede
estar
facilitada
mediante
nuestro
movimiento
en
relación al
tiempo, espacio y energía.
Consideró
al ritmo
como
organizador de los elementos
musicales. Para
Dalcroze
“ritmo
es
movimiento”,
“el
ritmo
asegura
la perfección
de
las
manifestaciones
de
la
vida”.
El
ritmo
está
ligado
al
movimiento
físico,
utilizó
el
cuerpo
como
un
auténtico
instrumento
musical.
Es
un
método
activo
de
educación
musical
mediante
el
que
se
desarrollan
el sentido
y el
conocimiento
musical
a
través de
la
participación corporal en el ritmo
musical.
Para
la
aplicación
de
estos
principios
ideó
diferentes
ejercicios
y
juegos
musicales
basados en la coordinación entre conocimiento
y movimiento,
como
medio
para
desarrollar
la
percepción,
compresión
y expresión
musical.
La
educación
musical
moderna
ha
adoptado
definitivamente
el
método
Dalcroze
y
su
educación
rítmico-corporal,
especialmente
en
la etapa de
iniciación.

CARL ORFF (1895-1982)
Investiga
la
naturaleza
del
sonido
y
del
ritmo
y
su
percepción
humana,
llegando
a establecer
una
relación
entre
música
y
movimiento
corporal.
Fruto de
esta
investigación
es su
obra
“Schulwerk”
donde expone
sus teorías a cerca de la enseñanza musical.
Orff
toma
como
base
de
su
método
los
ritmos
del
lenguaje.
La
palabra
es
la célula
generadora del ritmo
y éste es el elemento básico de la música.
El
ritmo
nace
del
lenguaje
hablado,
lentamente
se
va
musicalizando
con
2, 3, 4, 5 notas y es posteriormente
transmitido
al cuerpo.
Se
comienza
por
lo
más
cercano
al
niño:
el
recitado
rítmico,
esas
fórmulas rítmicas se experimentan
a través de palmas, pies... Posteriormente
se pasa
a la
entonación
rítmica
comenzando
por el
intervalo
de
3ªm
(sol-mi)
que
es
el
más
natural
para
el
niño.
Se
ampliará
la-sol-mi;
la-sol-mi-do;
la-sol-mi-re-do.
La
formación
melódica
basada
en
canciones populares
se
amplía
hasta
llegar
a
la
escala
diatónica
con
sus
dos
modalidades:
M y
m.
El
desarrollo
vocal se
complementa
con la
expresión instrumental
que
aporta una
dimensión
armónica
y tímbrica
a la
expresión musical.
La
dimensión
instrumental
constituye una de las grandes aportaciones
de Carl Orff. La incorporación del instrumental
Orff a la educación
musical escolar
hace
consciente
al
niño
del
descubrimiento
musical,
posibilita
hacer
música
en
grupo,
crear
nuevas
formas
y
tomar
consciencia
de los
diferentes
elementos
musicales,
y todo
ello
produciendo música
con una calidad tonal equilibrada.
Para
Orff
la
primera
meta
de
la
educación
musical
es
el
desarrollo
de
la
facultad
creativa
que
se
manifiesta
con
la
improvisación.
Será
necesario que
el
niño
participe
en
la
composición
de
melodías,
acompañamientos
y diálogos
musicales
en grupo.
ZOLTAN KODALY (1882-1967)
Destacado
compositor,
creó
la
Escuela
Musical
Húngara.
No
crea
sólo
un
método,
desarrolla
una
filosofía
sobre
la
importancia
de
la
música
en
la vida del niño, del joven y del adulto. Entre sus
principios destacan:
-
La
Música es para todos, aunque no se aprenda un instrumento.
-
El aprendizaje musical
debe seguir un proceso de lo simple
a lo complejo.
-
No deben existir cortes
en el aprendizaje musical.
-
El adiestramiento musical debe
comenzar lo
antes posible.
Junto
a
Bartok
realiza
un
exhaustivo
estudio
del
folklore
húngaro.
Parte del
folklore
como
raíz
cultural
y como
realidad
musical
más
cercana
al
niño y se basa en el canto como actividad
base de la enseñanza musical.
El
canto
es
el
mejor
camino
para
enseñar
y
aprender
música.
Forma parte
de
nuestra
función
fisiológica.
Es
más
fácil
tocar
una
melodía
que
ya
ha
sido previamente
cantada.
Entre
los recursos didácticos que
utilizó
destacan
los
juegos
de
movimiento
y
sobre
todo
la
utilización
de
la
fononimia.
El
do
móvil
o solfeo
relativo
considera
por
igual a
todas
las
tonalidades,
nos descubre
las relaciones entre los diferentes grados,
la función armónica,
ayuda a la buena
entonación
y
lectura y
ayuda
al oído
interno.
El
solfeo
silábico que
relaciona fonemas
con figuras rítmicas:
ta, ti-ti, etc.
Kodaly
articula
la
formación
musical
en
dos
niveles:
Primer
nivel.
(de
3
a
6
años)
Se
basa
en
actividades
musicales
y
juegos
con
canciones. Segundo
nivel.
(de
6
a
17
años)
Estructurado
en
8
cursos,
donde
trabaja
el Canto
Coral con alumnos seleccionados.
Esta estructuración de la
enseñanza musical
se mantiene
en la actualidad en Hungría.
EDGAR WILLENS (1889-1978)
Introduce
una
dimensión
psicológica
en
la
educación
musical.
“El
verdadero
pedagogo
es
al
mismo
tiempo
un
psicólogo,
debe
ser
capaz
de interpretar
la
actividad
interior
del
alumno
durante
la
ejecución
de
un ejercicio,
advirtiendo
todos
los
mecanismos
que
intervienen:
el intelecto,
la sensibilidad y la
motricidad”
(Willens)
La
pedagogía
de
Willens
se
basa
en
el
estudio
profundo del hombre
y
de
la
música,
de
ahí
extrae
los
principios
y
relaciones
psicológicas
en
las que
debe apoyarse la educación
musical.
Su
objetivo
principal
será
el
desarrollo
del
sentido
auditivo:
a
este
respecto
desarrolla un exhaustivo
trabajo pedagógico reuniendo colecciones de materiales sonoros
y experiencias de discriminación
auditiva para investigar el universo sonoro.
Para
Willens
el
ritmo
es
vida,
movimiento
ordenado.
El
sentido rítmico
es
innato
en
el
niño:
la
función
del
maestro
no
es
enseñar
sino
ejercitar su
sentido
rítmico
natural.
La
melodía nace
de la
afectividad.
El
sentimiento
melódico
tonal,
las
series
melódicas
están
grabadas
en
el
niño como
resultado de la música
que escucha
desde su nacimiento.
Sólo
la
música
puede
musicalizar
al
niño.
El
maestro
es
un
mero
guía, un
intermediario
en el
proceso
de
musicalización
entre
la música
y el
niño.
También
cabe destacar otras aportaciones
metodológicas
como son:
MAURICE MARTENOT
Se
basa
en
la
invención
y
la
improvisación
colectiva,
vincula
los
elementos
musicales
a
los
del
lenguaje.
Su
principal
aportación
es
hacer
constancia
de la
necesidad
de
intercalar
momentos
de
relajación y
juegos
de
silencio
en
el
desarrollo
de
la
actividad
musical.
Así
propone
diferentes ejercicios
de
relajación
y
respiración
para
favorecer
la
concentración:
sentarse o
echarse,
ojos
cerrados,
escuchando
los
sonidos
del
ambiente,
balancearse, moverse como un
muñeco de trapo, contrastes entre
movimientos
de tensión y relajación.
JUSTINE WARD
Se
centra
en
la
formación
vocal
y
el
control
de
la
voz
mediante
variados
recursos
(fononímia,
notación
numérica,
“do
móvil”).
Su
método
se
basa en el Canto Gregoriano.
MARIA MONTESSORI
Su
estudio
se
centra
en
el
desarrollo
de
la
sensorialidad
auditiva
para lo
que
utiliza
diferentes
materiales
y
objetos
sonoros.
Aplica
su
sistema
de la
educación de los sentidos a los niños ciegos.
MÉTODO SUZUKI
Es
la
más
importante
aportación
oriental
a
la
educación
musical
de
occidente.
La
enseñanza
individual
será
el
punto
de
partida
de
la
educación musical
que llegará a su plenitud con la práctica
musical
en grupo.
Se
basa
en
el
aprendizaje
instrumental
(inicialmente
el
violín
aunque
ya
se
ha
extendido
a
otros
instrumentos)
y
el
proceso
educativo
involucra
a niños,
padres y educadores.
En
la
actualidad
siguen
apareciendo
nuevos
métodos
que
son
adaptaciones
o
renovaciones
de
los
anteriores
que
surgen
de
la
experiencia directa
del trabajo en el aula.
En
conclusión,
la
experiencia
directa
en
el
aula
y
las
adaptaciones
de dichos
métodos
a
la
diversidad
socio-cultural
han
permitido
sucesivas
actualizaciones,
es
por ello
que
todos son
importantes
y su
conocimiento
permite
al
maestro
elegir
lo
más
idóneo
para
trabajar
en
cada
momento,
elaborando su
“método
personal”
de
acuerdo con
el contexto educativo y su propia experiencia.
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